viernes, 25 de abril de 2008

Masonería en Venezuela

Eloy Reverón: Memoria Masónica de Venezuela (Masonería en Venezuela) en: Historia Para Todos N 17, Profesores UCV, Caracas, 1996
Los primeros escritores venezolanos que trataron el tema de los orígenes de la Masonería en Venezuela, no se quedaron atrás con respecto a los colegas europeos en la fertilidad de la imaginación. El primero de ellos fue el Q:.H:. Asciclo Valdivieso Montaño quien señaló en 1928 a la Masonería como madrina de la Independencia Hispanoamericana, sólo que se le olvidó mencionar cuándo y donde fue el bautismo. Relaciona todos los próceres de la Independencia con al Orden de la Escuadra y el Compás, pero presentando fundamentos de dudosa procedencia. Valdivieso fue creador del mito de la condición masónica de los prisioneros de la Rebelión de los Cerrillos de San Blas. Según él: Campomanes, Lax, Juan Bautista Picornel, y otros reos, formaron la primera logia de masones en las masmorras de La Guaira, y después de iniciar en los ritos y misterios de la Masonería a los carceleros, lograron escapar.
Para convencer a sus contemporáneos manipuló una cita de José de Jesús Castro, quien había señalado setenta años antes que él, en 1858, que la Masonería había llegado a Venezuela en 1808; omitió el 1808 en su cita, para no entrar en contradicciones con el mito que creaba. Para colmo de ingenuidad, la fuente principal de Valdivieso fue un artículo publicado en España en la Enciclopedia Universal Ilustrada (tomo 33), Madrid, Espasa Calpe, 1917. En un capítulo dedicado a la Masonería, que incluye el episodio de los prisioneros de la rebelión de los Cerrillos de San Blas, pero en ninguna parte señala o se insinúa la condición masónica de los mismos. Su fuente original confunde masonería con Masonería. La primera es sinónimo de conspirador oculto en la mano negra de la historia chisme y del afán literario para vender libros. Masonería con mayúscula, el la Orden Institucional.

jueves, 24 de abril de 2008

Orígenes imprecisos de la masonería

Los primeros masones que se dedicaron a la historia de la Orden buscaron orígenes gloriosos. Anderson, Maestre, Ramsay, Desagullier; todos ellos crearon mitos, inventaron leyendas. No buscaron comprender cómo fueron introducidos los ritos antiguos en las prácticas masónicas, en su lugar consideraron que la práctica de los ritos antiguos certificaba el origen de la Orden.

El historiador francés Charles Bernardin revisó en 1890 más de doscientas obras que trataban de los orígenes de la masonería, encontró treinta y nueve orígenes diferentes. Han llegado a afirmar que la masonería fue fundada por Zoroastro, magos, judíos, Salomón y el mismo Enoch. Los masones europeos del siglo XVIII quisieron buscar los orígenes de la masonería donde no estaban. Veintiocho autores coinciden en situarlos en las guildas de albañiles del período gótico; veinte se pierden en la antigüedad más lejana; dieciocho ubicaron su origen en Egipto; quince en el génesis, en el propio Paraíso Terrenal. Estos últimos fueron los que no tuvieron el menor empacho en afirmar que el primer masón fue Adam y la hoja de parra el primer mandil; doce a los templarios; diez a los cristianos primitivos o al mismo Jesús de Nazaret, y pare usted de contar.


Eloy Reverón: Memoria Masónica de Venezuela (Masonería en Venezuela) en: Historia Para Todos N 17, Profesores UCV, Caracas, 1996

Todavía queda un punto de vista más sensato dentro de tanta especulación: El primer masón fue un cavernícola cuando colocó un tronco para sostener el techo de la cueva. Esa fue la primera columna de donde nació la primera idea mazónica, el inicio de la arquitectura, de la construcción. (E.R)   

¿Qué es la Masonería o Franc Masonería?


La masonería es una sociedad de pensamiento, relativamente secreta, extendida a lo largo del mundo. Se fundamenta en la libertad de pensamiento, la tolerancia y la unión fraternal. Trabaja para compartir la investigación y la búsqueda de la verdad, y en la búsqueda de la verdad en todos los campos posibles, estudia la ciencia y practica la virtud, y trabaja en el perfeccionamiento material y moral de la Humanidad.

Recibe a sus nuevos miembros mediante un proceso de preselección donde el candidato a ser iniciado debe pasar algunas pruebas que deberá superar hasta estar listo para el ritual de iniciación.

Es una organización discreta, mas no, secreta. Lo único que exige a sus miembros es ser libres y de buenas costumbres, tener un oficio o profesión que le permitan tener recursos y tiempo para filosofar y estudiar. Tolera miembros de todas las religiones o ideologías políticas, pero no permite en sus reuniones discusiones políticas, ni religiosas.

Mediante el uso simbólico de los instrumentos de trabajo de los albañiles y arquitectos, el aprendiz masón comienza a diseñar y a concebir la construcción de su templo interno, a la gloria del Gran Arquitecto del Universo.

Organización Elemental

Los iniciados en los secretos de esta cofradía, se reúnen en logias, capítulos y areópagos, según su jerarquía, constituyéndose así en: Grandes Logias, Supremos Consejos y Grandes Consistorios. Conocen la práctica de muchos ritos que están expresados en las liturgias, catecismos y diferentes decoraciones: mandiles, bandas y collarines. Son portadores del secreto de su rito, de la palabra perdida. Asumidos como herederos de la guildas de albañiles constructores de catedrales, creen conservar sus tradiciones, las palabras de pase y señas para pedir auxilio en caso de peligro y para reconocerse mutuamente como hermanos.
Eloy Reverón:
Memoria Masónica de Venezuela (Masonería en Venezuela) en: Historia Para Todos N 17,
Profesores UCV, Caracas, 1996