viernes 13 de enero de 2012

Historia de la la Masonería en Venezuela

La raíz histórica y primigenia de la masonería venezolana data de 1808. Así lo revelan investigaciones históricas realizadas por el historiador Eloy Reverón en 1988. Según los masones venezolanos del siglo XIX, tal es el caso de José de Jesús Castro, quien tradujo e imprimió en su imprenta la Pintoresca Historia de la Masonería y las Sociedades Secretas, de H.B.T. Clavel, en una nota del traductor, señala que "desde su llegada a Venezuela, en 1808, la masonería venezolana...
Es lógico que fuera más o menos en la misma época cuando se inicia la crisis de autoridad de la Corona española como consecuencia de la amenaza napoleónica. En esa época se acusa cierta apertura al comercio marítimo con las Antillas, las relaciones con los ingleses fluyen con cierta libertad. Las primeras logias registradas están ubicadas en los puertos.
En nuevas entradas presentaremos cómo Asciclo Valdivieso Montaño, manipuló la cita de su hermano del siglo anterior, para forzar la versión anónima de una enciclopedia, donde se introduce un capítulo de la Conspiración de los Cerrillos de San Blas, dentro de un capítulo dedicado a la masonería.

lunes 7 de marzo de 2011

No hubo Independencia eso fue un Armisticio por Eloy Reverón












Desde el punto de vista de la Teoría de la Realidad Histórica no hubo Independencia, lo que hubo fue un Armisticio. Esa idea está avalada en los escritos de un filósofo llamado Simón Rodríguez. Un mordaz crítico de la política, un hombre de nuestro tiempo a quien los políticos de su época tildaban de loco. Un pensamiento tan liberador que hizo temblar a los oligarcas, quienes trataron de opacar al filósofo a la sombra de la figura del Libertador.





Era un loco porque percibía una realidad que ellos no captaban porque era inconveniente para las manipulaciones políticas del Poder. Estaba tan loco que tenía el coraje de escribir la verdad y publicarla. También decía S.R. que los locos y los niños solían decir la verdad.





A Partir del Encubrimiento de América en 1492 se proyectó hacia Nuestra América una fuerza de dominio colonial, cuyos vectores se proyectaban desde la metrópoli. Son cuatro y los representamos con cuatro imágenes: una figura ecuestre con su lanza y espada; una corona; una cruz y un cubo. Los cuatro principios constitutivos que fusionados en la cultura representan la cosmovisión europea.








Con la figura ecuestre representamos al principio señorial que ocupa el territorio para crear el latifundio: conquista por las armas y somete a los varones a trabajar como esclavos para enriquecerlo. A las madres, esposas e hijas se les aplicaba el sometimiento erótico, la erótica de la dominación y; a los hijos mestizos, (cuya taza demográfica crecía en razón de cincuenta criollitos anuales por cada uno de estos viajeros de Indias), se les aplicaba la pedagógica de la dominación.









El vector de dominio colonial representado con la corona contaba con las Leyes de Indias y la llamada Justa Guerra, que contemplaba que era justo matar a los hombres que se negaran a un trato tan civilizatorio por parte de la única cultura que existía: la europea. El otro vector de dominio colonial representado por la cruz, ofrecía una salvación alternativa a esta vida de suplicio, la cual sería hallada en el reino de los cielos y, contaba con un beneficio adicional: salvarlos también de las llamas eternas del infierno a los que aceptaran civilizarse pero no cristianizarse, tan solo con unos minutos en las hogueras de la Inquisición le sellaban el pasaporte al cielo.





Por si fuera poco, el principio racional contó con el discurso de la modernidad iniciado por Ginés de Sepúlveda y llevado a su máxima expresión sociológica por Max Weber.
La Historia escrita por los seguidores de Sepúlveda, escrita para la descendencia legítima, blanca, católica, apostólica y romana nos habla de una independencia realizada por un grupo de heróicos varones que se deshicieron del rey de España y de aquestas colonias, que eufemísticamente llamaron provincias.





En esa época que ellos cortaron como un período histórico concluido: la Independencia, sucedieron cosas terribles. Una guerra civil que duró hasta que llegaron tropas pacificadoras provenientes de España e Inglaterra, y se internacionalizó el conflicto. Cuando se hubo firmado el último armisticio para que salieran las tropas extranjeras, el vector de dominio racional, se fortaleció por una racional cuenta con intereses irracionales para pagar y refinanciar las cien revoluciones que hubo, nada más en Venezuela, durante el siglo XIX.





La realidad es que al día siguiente que España reconoció la Independencia (política y administrativa) de Venezuela. Los británicos cruzaron hacia esta rivera del Esequibo vibrador, para explotar las riquezas minerales en el territorio venezolano y usurpar cerca de tres terceras partes de lo que hoy es la República federativa de Guyana, cerca de ciento sesenta mil kilómetros cuadrados usurpados por los mineros británicos.El resto del siglo XIX transcurrió haciendo la política de los sables y el plomo, financiado por las naciones civilizadas, gentilmente vendían armas en ventajosos empréstitos pagaderos en un siglo, una deuda eterna si no hubieran encontrado petróleo y un Tirano Liberal que la cancelara con una pulcra administración pública, irónicamente durante el centenario de la muerte de Simón Bolívar. Una nueva reencarnación de los godos que rodearon al general Páez, anti bolivariano como sus ventrílocuos. O como lo llamara un profesor godo de nuestra escuela de historia: la reformulación del proyecto nacional de la sociedad implantada colonial.






domingo 16 de mayo de 2010

Historia Nuestroamericana desde la perspectiva de la Revolución Bolivariana Eloy Reverón



La Historia de Nuestroamericana se contempla como un conflicto entre un grupo que ha implantado y reformulado un modelo de sociedad; y otro sector, que al ser excluido se resiste a ese modelo. De esta manera, la Historia de la Resistencia es la historia de todo ser humano que se opone al coloniaje, a la mentalidad colonialista, a la discriminación, y a la exclusión social.

Esta última Historia encuentra resistencia en aquella historia que nos relataron como un cuento para adormecer la conciencia revolucionaria y resignarnos a la sumisión colonial a través de una fantasía romántica que cuenta con más emoción que investigación, “lo libres y lo independientes que somos”. Todo incluido en el relato de las vidas héroes para quienes algo tan abstracto como la Libertad, estaba por encima de algo tan concreto y tangible como la justicia social. Encubriendo siempre que no habíamos alcanzado la independencia integral de la cual habla el Comandante.

Comenzamos desarrollando la teoría de la Revolución Bolivariana desde la Resistencia Indígena porque ellos fueron los primeros que se resistieron rechazando el modelo de sociedad colonial implantada, porque aquellos nativos, los habitantes originales del Continente que después de iniciado el saqueo se le llamó América quedaron al margen de la existencia, al menos que se incorporaran como sirvientes. Simón Rodríguez advirtió con mayúsculas que más atención nos merecía un INDIO que OVIDIO.

Se hizo necesario un discurso cínico, un conjunto de sofismas que permitieran cubrir de eufemismos a todas las atrocidades denunciadas en el Sermón de Montesinos, protohistoria de la Teología de la Liberación. De hecho hubo un desconocimiento que a nivel coloquial, es casi absoluto de que en Abi Ayala existían culturas que tenían cerca de veinte mil años de experiencia socialista (socialismo utópico según los manuales soviéticos), y se les conoce como culturas preamericanas, o precolombinas. Hoy son los pueblos indígenas. Autodenominados: In dia ni dad. De donde se inspiraron por cierto, los teóricos del llamado socialismo utópico.

Aunque los europeos no fueron ni los únicos, ni tampoco los últimos que invadieron a otras civilizaciones en nombre de ideales altruistas como la fraternidad cristiana, la libertad, y la democracia, los imperios han enviado sus mercenarios al encuentro con malinches locales, quienes le suman su apoyo. Fue de este lado del Atlántico donde tuvo éxito la última cruzada de la cristiandad, promovida por el capital de los reinos medievales que después se identificaron con el sustantivo Europa, al salir de la periferia para ubicarlos en el centro de una nueva relación de poderes emergentes.

La América inventada por Europa, viene de una Europa hecha con el botín capturado en América, conformando esta realidad hecha presente a finales del siglo XV y se puede apreciar con claridad que aún se mantiene en pleno proceso, si utilizamos los instrumentos de análisis adecuados para percibirlo.

Es necesario trascender el pensamiento hegemónico que considera la historia dividida en trocitos, como capas arqueológicas superpuestas unas sobre otras, para suspender el hilo primordial de la dominación. Explica la Conquista como un período histórico cerrado por una realidad colonial concluida como una realidad colonial que aparentemente cerrada con una etapa de guerras emancipadoras que nos llega al presente como una lucha por la libertad, surgida por la necesidad de libertad, donde el valor de la libertad estaba por encima de la vida donde el fin de una guerra por la misma libertad que nos hizo dueños de nuestro destino, en resumen, la historia con la misma estructura de un cuento de hadas. Elaborada con el objeto de liberar las pulsiones psicológicas del sufrimiento de varias décadas de sangre y fuego pretendiendo ocultar las verdaderas motivaciones de una explosión social.

Desde este lado del Atlántico se concibe de otro modo, sobre todo cuando disponemos de una óptica propia, aquella que parte de los filósofos autóctonos quienes nos explican con nuestras propias palabras, y sobre todo que parten desde nuestra propia realidad y con los instrumentos teóricos elaborados y probados en nuestro propio campo.

domingo 7 de diciembre de 2008

La Logia del general Páez por Eloy Reverón

El primer documento que nos permite pensar seriamente en la presencia de una institución masónica, (aparte de diplomas masónicos que certifican la existencia de logias en Venezuela fechados después de la primera década del siglo XIX) lo constituye una solicitud de carta patente para regularizar una logia que funcionaba en Valencia (1823), donde algunos connotados legionarios británicos habían iniciado al Centauro, y lo habían nombrado Venerable Maestro de su logia.
El documento en cuestión se encuentra en la Academia Nacional de la Historia en Caracas. Allí hace mención a un comerciante estadounidense de apellido King, que ya había recomendado a las logias de Barcelona, Cumaná y La Guaira, solicitar sus cartas patentes. Este comerciante estadounidense estuvo en contacto fortuito con el cónsul británico Robert Kir Porter, según algunas referencias que este último hace en su diario.
Lo que nos extraña de Páez, es que en su Diario, no encontramos que nombre a la Masonería para nada.

sábado 24 de mayo de 2008

Historia de la Masonería Venezolana. Eloy Reverón

Hace pocos días recibí una consulta de parte de un investigador interesado en el tema de las Sociedades Secretas y la Independencia de Hispanoamérica. Algo así como la influencia de la Masonería en la Independencia. Le pareció poco común mi punto de vista al respecto, sobre todo porque comencé preguntándole - ¿cuál independencia?, - Un Estado es independiente cuando no le rinde tributo a otro Estado. Se dice que Venezuela obtuvo la Independencia política de España después de Carabobo, sin embargo se mantuvo pagando a los Bancos europeos durante un siglo, la deuda que contrajo para pagar las armas y los legionarios que contrató para la guerra. Esa deuda externa se convirtió en una forma de tributo que hubiera sido deuda eterna, si al general Gómez no se le ocurre pagarla con la renta petrolera, al terminar la Guerra de los Cien Años. En este sentido tendría que darle la razón a los aduladores del Benemérito que destacaban que había él había liberado la economía venezolana del yugo de la deuda.
Además de ajustar la diferencia entre emancipación e independencia conviene fijar otra reflexión que ya está expuesta en mi libro El Fantasma de Bolívar en la Masonería Venezolana, donde ilustro la manera como la oligarquía española satanizó a las sociedades secretas y Franco a la Masonería como responsables de la desmembración del Imperio Español. Pero a pesar de todos los mitos, un baño de sangre tan inmenso no resulta cónsono con una fraternidad que se auto denomina obreros de la Paz, que se declara al margen de los asuntos políticos y religiosos, además de respetuosa de las leyes del país donde exista. Pero lo que resulta más increíble es que una conflagración social semejante hubiera sido planeada y ejecutada por un centenar de jóvenes escondidos en un oscuras cámaras practicando rituales caballerescos.
Igual sucede con la vinculación de los próceres de la " Independencia" como una liga de masones unidos por juramentos secretos que solo tienen espacio en las historias novelescas de un Rumazo González. Porque la Historia Fabulada de don Pancho Herrera Luque, que aclara con erudición los detalles históricos que harían posibles a sus personajes ficticios, jamás menciona a la Masonería envuelta en algún conciliábulo ni conspiraciones.
De hecho, aún después de 54 años de decretado el natalicio de Miranda como día masónico nacional, ninguno de los masones mirandinos ha encontrado un triste papelito que pudiera vincular al Precursor con la Orden de la Escuadra y El Compás. El mismo Libertador que tuvo una pasantía masónica en París; años más tarde le confirmaba al masón Perú de la Coix que esa experiencia le bastó para alcanzar el grado de maestro, pero que en Colombia ese tipo de sociedades no servían para ganarse partidarios porque no estaban acorde con la naturaleza religiosa de nuestra gente católica por excelencia.
Aunque los estudios académicos demuestren que la organización masónica en Venezuela es más una consecuencia que una causa de la Independencia. Existe un sector de la Masonería Venezolana que asume el culto a los héroes como un asunto de creencia religiosa, a quienes jamás podrá convencer de que ese tipo de afirmaciones requieren de un respaldo histórico que no encontraron en cincuenta y cuatro años que el doctor José Tomás Uzcátegui declaró a Miranda Masón y a su natalicio Día Masónico Nacional.

viernes 25 de abril de 2008

Masonería en Venezuela

Eloy Reverón: Memoria Masónica de Venezuela (Masonería en Venezuela) en: Historia Para Todos N 17, Profesores UCV, Caracas, 1996
Los primeros escritores venezolanos que trataron el tema de los orígenes de la Masonería en Venezuela, no se quedaron atrás con respecto a los colegas europeos en la fertilidad de la imaginación. El primero de ellos fue el Q:.H:. Asciclo Valdivieso Montaño quien señaló en 1928 a la Masonería como madrina de la Independencia Hispanoamericana, sólo que se le olvidó mencionar cuándo y donde fue el bautismo. Relaciona todos los próceres de la Independencia con al Orden de la Escuadra y el Compás, pero presentando fundamentos de dudosa procedencia. Valdivieso fue creador del mito de la condición masónica de los prisioneros de la Rebelión de los Cerrillos de San Blas. Según él: Campomanes, Lax, Juan Bautista Picornel, y otros reos, formaron la primera logia de masones en las masmorras de La Guaira, y después de iniciar en los ritos y misterios de la Masonería a los carceleros, lograron escapar.
Para convencer a sus contemporáneos manipuló una cita de José de Jesús Castro, quien había señalado setenta años antes que él, en 1858, que la Masonería había llegado a Venezuela en 1808; omitió el 1808 en su cita, para no entrar en contradicciones con el mito que creaba. Para colmo de ingenuidad, la fuente principal de Valdivieso fue un artículo publicado en España en la Enciclopedia Universal Ilustrada (tomo 33), Madrid, Espasa Calpe, 1917. En un capítulo dedicado a la Masonería, que incluye el episodio de los prisioneros de la rebelión de los Cerrillos de San Blas, pero en ninguna parte señala o se insinúa la condición masónica de los mismos. Su fuente original confunde masonería con Masonería. La primera es sinónimo de conspirador oculto en la mano negra de la historia chisme y del afán literario para vender libros. Masonería con mayúscula, el la Orden Institucional.

jueves 24 de abril de 2008

Orígenes imprecisos de la masonería

Los primeros masones que se dedicaron a la historia de la Orden buscaron orígenes gloriosos. Anderson, Maestre, Ramsay, Desagullier; todos ellos crearon mitos, inventaron leyendas. No buscaron comprender cómo fueron introducidos los ritos antiguos en las prácticas masónicas, en su lugar consideraron que la práctica de los ritos antiguos certificaba el origen de la Orden.

El historiador francés Charles Bernardin revisó en 1990 más de doscientas obras que trataban de los orígenes de la masonería, encontró treinta y nueve orígenes diferentes. Han llegado a afirmar que la masonería fue fundada por Zoroastro, magos, judíos, Salomón y el mismo Enoch. Los masones europeos del siglo XVIII quisieron buscar los orígenes de la masonería donde no estaban. Veintiocho autores coinciden en situarlos en las guildas de albañiles del período gótico; veinte se pierden en la antigüedad más lejana; dieciocho ubicaron su origen en Egipto; quince en el génesis, en el propio Paraíso Terrenal. Estos últimos fueron los que no tuvieron el menor empacho en afirmar que el primer masón fue Adam y la hoja de parra el primer mandil; doce a los templarios; diez a los cristianos primitivos o al mismo Jesús de Nazaret, y pare usted de contar.
Eloy Reverón: Memoria Masónica de Venezuela (Masonería en Venezuela) en: Historia Para Todos N 17, Profesores UCV, Caracas, 1996